Se nota que estás enamorada, porque si hablas de él te tiembla el pulso, sonries más que de costumbre,
tu voz se vuelve eufórica, y te quedas mirando a ningún sitio acordandote de mil cosas que te han pasado con él...
Pensando en sus besos, en su tacto, en lo que te dijo ese día qué...
Se nota mucho que estás de él desde los dedos de los pies hasta la raíz del pelo, porque cuando lo ves algo hace ¡BUM! en tu interior,
y los ojos se te iluminan y como lo miras.. si vieses como lo miras, parece que es la única persona que queda en el mundo,
parece que te lo comerías en cualquier momento.. Se nota, se nota que por las noches seguro, que sueñas con él.
El mayor placer en la vida es hacer lo que la gente dice que no puedo hacer.
lunes, 23 de enero de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
Que ya no diferencio el norte del sur. Ya no sé si una cosa está bien o está mal, o si simplemente está normal. No le veo la diferencia al blanco del negro. No distingo la noche del día, ni la luna del sol. Siento que todo está al revés. Mi mente se pasa pensándote cada minuto del día. No sé si para bien o para mal, pero es mi única verdad. Estás metido en mi y nada ni nadie podrá sacarte. Y ni quiero ni puedo dejar de amarte.
viernes, 6 de enero de 2012
Cuando somos pequeños apenas podemos disfrutar de la vida. Que estamos siempre a merced de nuestros padres.Que somos como un juguete. Algo que pueden comerse a besos y decirle todas las tonterías del mundo, que pueden contarles sus cosas porque serán quien mejor les entienda ya que no pueden hablar. Ni quejarse. Ni contestar mal. Cuando llegamos a una edad, la adolescencia, jugamos a ser mayores. Deseamos que nuestra época infantil se vaya. Que quede en el olvido. Pensamos que por salir dos o tres horas más vamos a vivir mejor. Que por poder entrar en una discoteca vamos a tener el mundo en nuestras manos. Que por vestir ropa diferente vamos a destacar. Nos inventamos un mundo. Un mundo de ideales prácticamente imposibles. No nos damos cuenta que al crecer, o mejor dicho al querer crecer… perdemos muchas cosas. Perdemos la alegría. Las ganas de jugar, de gritar y de pasarlo bien como es debido. Perdemos la ilusión por las cosas que de antes eran importantes, imprescindibles... en nuestras vidas. Hacerse mayor esta bien. Pero ser pequeño aun mejor. Todo tiene sus más y sus menos. Sus pros y sus contras. Pero... ¿que mejor que ser feliz porque si? ¿Que mejor que actuar sin pensar en lo que vendrá? Cuando somos pequeños nos dedicamos a vivir. A disfrutar de la vida. En cambio a medida que vamos creciendo, hacemos que esa vida se complique más. Que cada día resulte más complicada para poder vivirla.Cuando eras pequeño el más mínimo detalle era un motivo por el que sonreír. Ahora el más mínimo detalle es motivo para no querer vivir. Cuando eras pequeño no importaba las veces que te cayeras… porque te volvías a levantar y a seguir luchando por lo que querías. Sin embargo ahora... una vez caes… puede que no te vuelvas a levantar. Cuando eras pequeño te gustaba soñar, reír y cantar. Ahora te sigue gustando… pero nada es igual.Y por fin...cuando llegas al fin de tus días lo que mas deseas es volver a ser lo que eras.
Un niño pequeño, si, pero feliz .
miércoles, 4 de enero de 2012
Quiero levantarme por las mañanas y ver tu cara nada más abrir los ojos, quiero que me llames todos los días, que te preocupes si no estoy bien, que me preguntes, que me llames princesa, que me abraces, que me beses, que te pongas celoso de otros chicos, quiero tenerte cerca, que intentes hacerme reír, que te mueras por verme todos los días, que salgas unicamente para verme a mi, que no dejes de lado a tus amigos por mi, que vivas cada día como si fuese el primero, que me digas te quiero cuando lo sientas, quiero vivir un sueño, nuestro sueño.
martes, 3 de enero de 2012
Tengo unas ganas inmensas de volver a verte, de estar contigo, de tocarte, tenerte, sentirte cerca, mirarte y saber a través de tus ojos que esto es para siempre, que me digas con la mirada lo que no somos capaces de expresar con las palabras. Tengo ganas de contarte, de enseñarte cosas que sólo a ti puedo confesarte. Quiero mostrarte esas cosas que nadie conoce, esas que solo tú puedes saber.
lunes, 2 de enero de 2012
Quiero a alguien que cuando me ponga borracha me lleve a casa en brazos, que me rompa las medias con la boca, y luego me compre otras, que me haga el amor contra la pared y se meta conmigo en la bañera, alguien que cosa disfrazes para mis días malos y los convierta en buenos, que no se enfade si no me entiende, si no me entiendo y lo mareo, que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer, que no dé por echo que siempre voy a estar ahí, pero que tampoco lo dude, que no me haga sufrir porque sí, pero que no venda amor eterno, alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano, que no me compre con regalos pero que tenga mil detalles de papel, alguien con el que me pase las horas charlando sin llegar al aburrimiento, que no le guste verme llorar y que me haga reír hasta cuando no tenga ganas, que de vez en cuando decída perseguirme por los bares y conocerme otra vez, que me mire, lo mire, y me tiemblen las piernas sin remedio, alguien que este loco por mí y que no me lo diga solo los días de resaca, alguien que no prometa futuros, y que haga de cada día el más importante, alguien que me eche de menos antes de haberme ido, que si se pone animal que sea solo en la cama, y me mate a besos por la mañana, que no se acostumbre a mí y no deje de inventar nombres nuevos para despertarme, que si mira a otra, luego me guiñe un ojo y se ría de mis celos de hojalata, alguien que este dispuesto a intentarlo, pero sobre todo alguien que no tenga que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado.
Tienes toda la razón, no soy perfecta, no miro las etiquetas de las comidas para saber cuánto voy a engordar, soy incapaz de pasar una semana sin tomar nada que no lleve chocolate y no voy a la peluquería una vez al mes para tener esa maravillosa melena de barbie, reconozco que me muerdo las uñas, sobre todo cuando te acercas, porque me pone nerviosa que prestes tu atención en mí, cuando camino por la playa a mí tambien se me mete arena en los zapatos y si vieses mi cuarto está echo un asco, porque yo también soy persona, y si me pinchas, sangro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






