viernes, 20 de enero de 2012

Que ya no diferencio el norte del sur. Ya no sé si una cosa está bien o está mal, o si simplemente está normal. No le veo la diferencia al blanco del negro. No distingo la noche del día, ni la luna del sol. Siento que todo está al revés. Mi mente se pasa pensándote cada minuto del día. No sé si para bien o para mal, pero es mi única verdad. Estás metido en mi y nada ni nadie podrá sacarte. Y ni quiero ni puedo dejar de amarte.

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